lunes, mayo 09, 2011

Culpable.

¿Vio esa sensación de sentirse muy pequeña e insensata al lado de tanta cantidad de palabras para poder describir una situación o varias emociones?
Así es como me siento ahora. Ahora que sé que el culpable de todo tiene nombre, y hay nombres que a veces dan miedo pronunciar.
Es aquí cuando la ausencia y los silencios se funden, y resultás vos, y las palabras.
Sos culpable de que me preocupe por cosas que jamás sucedieron, culpable de hacer que te busque en los lugares equivocados y en horas equivocadas.
Sos culpable de que encuentre en todas las estaciones del año un pedazo de primavera florecida, que detenga las nubes y que encuentre el país de mi cama poblado de sueños.
Declaro culpable también a mis manos temblorosas que titubean sobre el papel a la hora de plasmar en versos lo que esconden mis ojos. Eso que no se da, que se acumula y se pierde.
Declaro culpable a las sonrisas que eclipsaste con la sombra de tus palabras.
Sos culpable de que llueva en mi ventana todas las noches, de esperarme en tus versos y de tu ilusa mentira que me envenena el cuerpo.
Sos culpable de saberte ahí, sin saberlo, de mis falsas luchas y tus miedos necios.
Sos culpable, sí, pero a la sentencia de locos pensamientos la cargo yo.
Y ya no más, me cansé de mí, de vos, de ellos y nosotros. Me cansé de averiguarte por otros medios, de usurpar identidades falsas de recreo, de prestarme a lo malo y negarme a lo bello. Me cansé de mis poemas que envenenan pensamientos.
Declaro aquí que no hay nada más gratificante que nuestro pasar por la vida, ni nada más triste que nuestra vida al pasar. Que es feliz esa persona que no quiere nada, que no sabe nada, que no se pregunta nada y que no se da cuenta de nada. Que todos somos al fin y al cabo esclavos de algún vicio o de alguna virtud.
Declaro que he sido fiel únicamente a mis dudas y que el hombre que conocí está atado al corazón de otra mujer.
Exclamo indignada al fin, que si hay justicia y existe razón, que devuelva entonces él mi corazón donde antes de conocerlo estaba.

3 comentarios:

  1. Hay mucho más que él, mucho más de lo que escribís y quizás no tanto "él". Creo identificarme en los planteos menos desarrollados. Siga, siga; enternece mis ojos y acaricia mi paradigma.

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